3 de octubre de 2026 · EUDR
Tu comprador europeo va a pedirte pruebas. ¿Las tienes?
Desde el 30 de diciembre de 2026, el cacao y el café que entran en la Unión Europea tienen que demostrar dos cosas: que no se cultivaron en tierras deforestadas después de 2020 y que cumplen la ley del país donde se producen. Si exportas desde Venezuela, te contamos qué cambia para ti y cómo llegar preparado.
Qué es el EUDR
El Reglamento (UE) 2023/1115, conocido como EUDR, prohíbe vender en la Unión Europea cacao, café y otras cinco materias primas si no se puede demostrar que están libres de deforestación y se produjeron legalmente. Incluye el cacao en grano y el café verde, y también sus derivados.
Desde cuándo
- 30 de diciembre de 2026 para los importadores grandes y medianos.
- 30 de junio de 2027 para los micro y pequeños.
Estos importadores son tus compradores, y no están esperando a esa fecha: algunos ya piden los datos de cada envío desde el 1 de octubre.
Qué exige
Sólo entra en Europa el cacao y el café que cumple tres condiciones a la vez:
- Libre de deforestación. La tierra donde se produjo no puede haber sido bosque convertido a cultivo después del 31 de diciembre de 2020. Un cacaotal de hace cuarenta años está bien, aunque esté bajo árboles de sombra.
- Legal. Tiene que haberse producido cumpliendo la ley venezolana en ocho áreas: el derecho a usar la tierra, el ambiente, los bosques, los derechos de terceros, el trabajo, los derechos humanos, la consulta a los pueblos indígenas, y lo fiscal, comercial y aduanero.
- Amparado por una declaración de diligencia debida, el trámite que demuestra las dos primeras.
Y lo que las une es la trazabilidad: cada saco tiene que poder rastrearse hasta la parcela donde se cosechó.
Quién responde
La declaración la firma y la presenta tu comprador europeo, que es quien introduce el producto en el mercado y quien responde ante las autoridades. Tú no la presentas.
Qué te toca a ti
Pero tu comprador no puede firmarla sin la información que tú le aportas. Para cada envío va a necesitar:
- La ubicación de todas las parcelas de donde salió el grano: un punto si miden hasta 4 hectáreas, el polígono si miden más.
- Cuándo se produjo, cuánto y quién lo vende.
- La evidencia de que esas parcelas están libres de deforestación y son legales.
Sin eso no hay venta: si no consigue la información, tiene que abstenerse de meter el producto en Europa.
Lo mínimo, y lo que te proponemos
Lo mínimo es contestar lo que te pida tu comprador: en cada envío, el archivo de parcelas y el periodo de cosecha; y cada cierto tiempo, su cuestionario de legalidad y la documentación de soporte. Y después, esperar a que él concluya.
Cumple, pero te deja el último en enterarte. Si una parcela tiene una alerta, si a un documento de tenencia le falta algo o si tu explicación no convence, lo sabes cuando tu comprador decide decírtelo, y puede que ni siquiera te diga qué falló. Y cada comprador lo pide con su propio formato y sus propios plazos.
Desde NAMU EUDR te proponemos ir un paso por delante: hacer tu propia diligencia debida en origen.
Qué es la diligencia debida en origen
Es hacer tú, antes que nadie, la diligencia que hará tu comprador, pero sobre tus parcelas: comprobar, una por una, que están libres de deforestación y que lo que producen es legal, con la evidencia en la mano, como si un inspector te la pidiera mañana.
Tu comprador hace la diligencia envío a envío. Tú la haces una vez sobre tus parcelas y la mantienes al día. Así, cuando llega un envío, sólo eliges parcelas que ya sabes que cumplen.
Autoridades europeas, cooperativas y exportadores de otras regiones ya han ensayado la diligencia debida con importadores mediante simulacros, y en el Congreso EUDR&DATA 2026, celebrado en septiembre en Guatemala, productores, cooperativas y empresas que la pusieron en práctica en origen contaron que fue lo que más les sirvió para estar preparados y seguir exportando a Europa.
Por qué importa:
- Te dice dónde estás: qué tienes, qué te falta y cómo conseguirlo, antes de que te lo pregunten.
- La legalidad es lo más difícil, y no se resuelve en dos semanas: los papeles de la tierra o del trabajo hay que buscarlos, ordenarlos y comprobarlos.
- Una parcela mala basta para dejar fuera el lote entero. Hacerlo antes de mezclar te deja decidir qué entra en cada lote.
- La evidencia está en origen. En un simulacro europeo, el importador contestó: «Tenemos esta documentación en origen, pero no a mano en destino». Quien la tiene eres tú.
NAMU EUDR: tu diligencia en origen, paso a paso
NAMU EUDR es la herramienta para hacer esa diligencia en origen. Nuestra plataforma digitaliza y automatiza lo que recomiendan quienes marcan el estándar —la guía de la Comisión Europea, las herramientas de la FAO para detectar la deforestación y los protocolos de las asociaciones europeas del cacao y del café y del Instituto Forestal Europeo—, y hace por ti la mayor parte del trabajo.
Tú registras tus parcelas con su geolocalización, aportas los documentos que se te piden y firmas.
NAMU EUDR hace el resto, de forma automática:
- revisa la calidad del dato con las reglas del sistema de la UE: polígonos mal cerrados, superficies que no cuadran, parcelas que se solapan;
- comprueba la deforestación de cada parcela con las herramientas de la FAO;
- cruza cada parcela con las áreas protegidas y los territorios indígenas de Venezuela;
- recorre las ocho áreas de legalidad;
- tanto para deforestación como para legalidad, recopila la información, evalúa los riesgos y te propone las acciones para cerrarlos;
- sólo te deja armar el lote con las parcelas que cumplen, y genera su expediente.
Tus parcelas quedan comprobadas y al día, y cada envío se arma con las que cumplen.
Tu diligencia en origen con NAMU EUDR emite el Pasaporte EUDR de tu cacao o de tu café: el expediente que acompaña a cada lote y que tu comprador usa para darle entrada en Europa.
Empieza a preparar tus lotes hoy.
Registrar y comprobar tus parcelas en NAMU EUDR es gratis, y sin límite.
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